Marvel Comics inició el gran evento de verano de la compañía de este 2017, con Secret Empire esta semana. En el cual el Capitán América es dirigido por Hydra liderando una toma de posesión a los Estados Unidos.

Este controversial cómic es la culminación de un año entero de trabajo y criticas de todo tipo. Específicamente al equipo creativo detrás del cómic actual del Capitán América. Inclusive si no lees cómics, probablemente ha oído hablar de él y tiendes a hacerte ciertas preguntas.

Estas preguntas pueden variar desde: ¿El Capitán América es un nazi ahora? ¿Es Magneto un nazi ahora? ¿Por qué Marvel incluso está corriendo una historia que parece haber generado tan fuerte desaprobación de casi todos los demográficos? El cuadro completo es amplio y gracias a Polygon, hemos podido entender más sobre esta fascinante historia.

Volvamos al comienzo

Para entrar un poco en el contexto, en 2015, el papel de Capitán América en el universo de Marvel Comics fue llevado a cabo por Sam Wilson. Anteriormente conocido por su trebajo en Falcon: el primer superhéroe afroamericano como amigo de Steve Rogers desde hace mucho tiempo. Steve ya no estaba actuando como Capitán América porque había sido drenado de su Serum (suero) de supersoldado en una historia anterior. Convirtiéndose en el hombre no orgánico que habría sido si no hubiera sido congelado en un bloque de hielo durante décadas o expuesto al Serum.

Este primer cómic fue tema de controversia, debido al color de piel superhéroe y por temas netamente estadounidenses, como lo es hacia el partido conservador y la inmigración. A pesar de esto, esta historia de Sam Wilson se convirtió en uno de los cómics más socialmente conscientes de Marvel. Tocando sutilmente, además, temas de rehabilitación, el acoso a las personas sin hogar y hasta la homosexualidad.

Regresemos a Hydra

Junto a este nuevo cómic, la controversia frente a los temas nazis retornó. En el momento de salida del cómic Captain America: Steve Rogers #1, hubo algo un poco fuera de contexto, sin embargo tanto Nick Spencer –su creador- y el director ejecutivo Tom Brevoort descartaron todas las acusaciones.

Se ocasionaron además varias protestas de muchos fanáticos judíos de los cómic. Disgustándose con la idea de transformar la idea de dos hombres judíos, Joe Simon y Jack Kirby, en un agente de Hydra. El grupo que ha sido visto como análogo al partido nazi durante muchos años, y ha sido liderado por personajes nazis como Cráneo Rojo.

Hydra fue creada originalmente como una organización espía rivales a SHIELD de Nick Fury, y se estableció poco después de la primera aparición de la organización que fue encabezada por el enemigo de la guerra de la furia, el Barón Wolfgang Von Strucker, un nazi.

Las respuestas a la revelación de Hydra pasaron de la crítica en poco tiempo al discurso de odio rabioso. Spencer recibió amenazas de muerte de los lectores y a medida que la historia continuó. Los creadores y Marvel como una compañía, mandaron un mensaje a los fans, en el cual se mostraba herido por dichas actividades.

Los cómics subsecuentes revelaron que cuando Kobik volvió Steve Rogers a joven, ella cambió su historia entera en la oferta del cráneo rojo. Sus poderes de deformación de la realidad establecieron una nueva historia, donde Hydra tomó a Rogers y a su madre cuando aún era joven. La misteriosa Elisa Sinclair ayudó a ponerlo en el camino de convertirse en un agente doble.

La historia de Secret Empire

Secret Empire comenzó como un cómic que quería decir algo sobre la política del mundo real. Hace un año, después de la revelación inicial de Hydra Cap, el editor ejecutivo de Marvel, Tom Brevoort, dijo a Time:

“Cualquier paralelo que hayas visto con situaciones reales o imaginarias, vivas o muertas, es probablemente intencional pero metafóricamente, no literalmente”

Pero en los últimos meses, Los representantes de Marvel han vuelto a marcar esas alusiones y se han centrado en el aspecto del evento de superhéroe. Una entrevista reciente con Entertainment Weekly señaló:

“Spencer y el redactor jefe de Marvel, Axel Alonso, insisten en que este Secret Empire tiene poco que ver con los paralelos políticos contemporáneos”

Si colocamos dos libros separados de Captain America podemos notar que, Nick Spencer ha presentado un capitán América pro fascismo en Steve Rogers, y un Capitán América pasivo, indeciso e ineficaz en Sam Wilson. Ahora estamos en una posición en la que el escritor de Capitán América, no cree que enfrentar el fascismo con la violencia es un curso de acción apropiado, que vió al héroe golpear a Hitler incluso antes de la Estados Unidos hubiese entrado oficialmente en la Segunda Guerra Mundial.

Lo que Marvel y los creadores involucrados deben preguntarse es ¿valió la pena? Por muy bueno que sea el Secret Empire ¿valdrá la pena el dolor y la alienación que ocasionó? Haciendo que los lectores veo con cierto aire temeroso a sus héroes de toda la vida.

¿Qué te ha parecido el comic de Secret Empire, y sobre todo las decisiones tomadas por Nick Spencer y Marvel Comics? Déjanos saber tu opinión en la caja de comentarios.